Un pozo de absorción es un hoyo realizado en el suelo cubierto por piedras, el cual ayuda a la filtración del agua. Este generalmente es empleado para evacuar aguas grises como las domesticas o agua de lluvia.

Al estar directamente en contacto con la capa freática de la tierra, este tipo de pozos no deben ser utilizados para aguas residuales, las cuales son la mezcla de aguas negras y aguas grises.

Este sistema de filtración resulta ser completamente sencillo y poco costoso por lo que en algunas zonas son altamente comunes y eficientes en la prevención de inundaciones por lluvias fuertes.

El recurso de crear un pozo de absorción resulta el mejor cuando se quiere evitar el vertido de aguas susceptibles de estancarse en la naturaleza y por lo tanto provocar nidos de mosquitos.

Por lo general cuentan con 1 m de diámetro aproximadamente, tiene grandes agujeros que dispersan el agua en el suelo permeable. El conducto se rellena con piedras. El tubo que lleva el agua al pozo de absorción la vierte en su centro en una placa que permite dispersarla uniformemente. Todo esto sirve para que el agua no caiga por la pared y no salga por un solo agujero del conducto, lo que saturaría localmente.